Categoría: Música
Este fin de semana viajamos a Vilanova i la Geltru al Faraday. En un alarde de viaje organizado mal no, lo siguiente, solo conseguimos entradas para un día y nos tuvimos que alojar en Sitges (el pueblo de al lado). Fuimos el viernes y fue perfecto: un sitio precioso y comodísimo, los jardines de una casona al borde del mar, con cesped y todo, un sonido muy bueno, y unos grupos que me encantaron.
Charades, The New Raemon, Joe Crepúsculo y Biscuit en el lado de los que ya conocía. Half Foot Outside, The Leisure Society y Lucksmiths en el de los que no pero cuyos conciertos me encantaron.
El de Leisure Society es mi nuevo disco preferido. No perdérselo.
Y a destacar, como era previsible, el fenómeno fan desatado por Joe Crepúsculo. Un tío macarra-pop con la voz rota aporreando un teclado haciendo bailar a la gente como el que más. Un poco discotequero, pero las canciones y las letras le perdonan (le perdona el dios del pop y el buen gusto, claro, no yo).
Por cierto, el Faraday tiene Twitter y yo se lo agradezco, porque así no me quedaré sin entradas el año que viene.
Penniman Records ha editado en castellano la biografía autorizada de Little Richard: La Explosiva Historia de Little Richard, escrita por Charles White.
Un pedazo de historia de la música popular del siglo XX. ¿Una de las piezas más importantes, que desencadenó consecuencias como Elvis Presley y los Beatles?
No perdérsela!!
Ahora mismo si pienso en la felicidad me acuerdo de un verano con mis padres en la Costa Brava en el que me prestaron un walkman sumergible y me lo llevé a bucear. Estaba buceando desnuda, en medio de un inmenso banco de peces de rayas amarillas, yo sola, y los rayos del sol atravesaban el agua super limpia y en el walkman sonaba “See Emily Play” de Pink Floyd… entré en comunión con el Universo entero, te lo prometo. Fui super feliz!
De una entrevista con Isa de Las Charades que no había leído, y me he encontrado hoy.
Si este fuera un mundo justo, este baile se enseñaría en las escuelas.
Penniman Records ha editado está canción mítica en 7" (Haz click para escuchar la canción...)
Cuaderno de bitácora: La he recibido hoy junto al libro de Stooges escrito por Jaime Gonzalo, la biografía de Little Richard, y un recopilatorio de garage africano.
Soy un pobre cineasta más
de los que pueblan esta ciudad,
hasta tenemos un festival,
pero yo quiero ir a Cannes.Un accesit por un guión
que está guardado en algún cajón,
un tercer premio de dirección,
pero yo quiero ir a Cannes ...
a Cannes ...
a Cannes ...Y mi sitio está en la Croisette,
mientras observo a las starlettes,
y foco fijo sobre la baguette,
porque mi sitio está en Cannes.Y las cosas son como son,
y mis encuadres son de cartón,
y mis actores son siempre amateurs,
pero yo quiero ir a Cannes ...
a Cannes ...
a Cannes ...No se vive aquí del todo mal,
tenemos celebridad local
que tiene calle y un restaurant,
pero que nunca fue a Cannes.Y las cosas son como son,
y mis encuadres son de cartón,
y mis actores son siempre amateurs,
pero yo quiero ir a Cannes ...
a Cannes ...
a Cannes ...
a Cannes ...
a Cannes ...
Creo que descubrí está canción de Carlos Berlanga en Flor de Pasión -cómo no. Hoy me ha dado por buscar y he encontrado este video:
El video se las trae, por cierto. Aunque me gusta más una versión cantada por él (creo que era él, no se si es la que está en el disco de los Pegamoides).
Es una de las canciones más tristes y bonitas que conozco.
A mí me parece que Joe Crepúsculo es como uno de esos bares cutres de barrio, llenos de palillos y servilletas por el suelo, con la tele siempre puesta, señores mayores echándose la partida y un hueso de jamón roido colgando de un gancho... Hay mil sitios más finos, más limpios y ventilados, mejor iluminados, con una mejor carta de alcoholes y comidas, llenos de gente mucho más guapa e interesante, pero al final siempre acabas pasándote por ese bar cutre y sucio a tomarte unas cañas y un pincho de tortilla (más rica que en ningún bar de tapas pijas de La Latina) porque allí te sientes más cómodo que en ningún otro sitio. El bar no deja de ser un agujero sucio, pero tiene un algo propio, un encanto "sin doblez", que hace que siempre vuelvas y que disfrutes de estar allí, aunque no hagas otra cosa que perderte en tus propios pensamientos mientras intentas leer en sus caras largas las vidas de los paisanos que por allí pululan.
A mí me gustan este tipo de sitios, y me duele cuando voy a algunos de mis bares cutres favoritos y veo que ya no existen, que los han cerrado, o que ahora son otros los que lo llevan y el rollo ha cambiado. Por eso me alegra encontrarme a un PERSONAJE como Joe Crepúsculo, que hace lo que quiere como quiere, y lo afea porque quiere. Es como ir por la calle un día y descubrir con alborozo uno de esos bares viejos que aún quedan en tu ciudad y que aún no conocías. Por la noche seguirás yendo a otros sitios más finos, pero por el día te tiras de cabeza al bar de viejos a por tu caña y tu tortilla.
Solo leyendo esto me dan ganas de escucharle. Cosa que puedes hacer aquí.