En algún sitio he pinchado que he llegado hasta Eñe, revista para leer, donde estaba un siguiente texto del que hago un extracto:

Yo sentía cierta curiosidad por conocer a Sergio. Él era el cantante de El Niño Gusano, un grupo con el que compartíamos discográfica (rca) y que era de los pocos grupos que en la década de los noventa escribía buenas letras en castellano. La prensa y el público siempre calificaban su forma de escribir como surrealista, algo que a Sergio no le gustaba nada. Sergio siempre se defendía diciendo que sus letras no eran surrealistas, sino que él describía las cosas como las veía. Y que si, por ejemplo, hablaba de «chicas como árboles frutales con bikinis», no pretendía crear metáforas incomprensibles dejadas a la libre interpretación, sino que estaba siendo todo lo preciso que era capaz.

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Por cierto, este viernes Francisco Nixon + The New Raemon + Pigmy en El Sol