Ahora mismo si pienso en la felicidad me acuerdo de un verano con mis padres en la Costa Brava en el que me prestaron un walkman sumergible y me lo llevé a bucear. Estaba buceando desnuda, en medio de un inmenso banco de peces de rayas amarillas, yo sola, y los rayos del sol atravesaban el agua super limpia y en el walkman sonaba “See Emily Play” de Pink Floyd… entré en comunión con el Universo entero, te lo prometo. Fui super feliz!

De una entrevista con Isa de Las Charades que no había leído, y me he encontrado hoy.