Apuntes vitales: Ordenando discos he encontrado una entrada de teatro que me recuerda que...
El 25 de diciembre de 2007 volvía a casa andando tras una comida familiar y pasé por delante del Teatro María Guerrero justo dos minutos antes de que comenzase la función: Las visitas deberían estar prohibidas por el código penal, de Miguel Mihura. Quedaban entradas; pagué una de 18 euros, patio de butacas, y listo.
La obra era un montaje creado a partir de una recopilación de textos de Miguel Mihura.
Todo muy delirante y un cierre ironicamente justo para un día de reuniones familiares.

¡Qué grande era Mihura!
(Y qué envidia me da vivir en una ciudad y disfrutar de esas cosas de "pasaba por aquí"...).