Surgió en casa un problema leve de fontanería: el desague del fregadero dejaba escapar algunas gotas de agua. To-Do mental: llamar a un fontanero. ¿Donde se busca un fontanero? Ni idea (para eso se creó 11870). Al lado de casa hemos visto una tienda del ramo, así que bajo a preguntar.

¿Es urgente? No. Vale, pues el jueves se pasan por allí.

Jueves. Llama por teléfono el fontanero. ¿Estás ahí? Si, aquí, esperándote. 5 minutos. Timbre. Puerta. Manos a la obra.

Enchufa su linterna. Abre el grifo. Lo cierra. Desmonta el desague. Revisa las juntas. Esta es la que está mal, pero te cambio las tres porque te voy a cobrar lo mismo. Las cambia. Monta el desague. Mando dos mails. Recoge sus cosas.

Qué se debe. 6 euros, ¿me lo pagas a mi o en la tienda?


¿6 euros? Ver para creer. Todavía quedan buenas personas en el mundo, incluso fontaneros.