Dar patadas a un gato
el 20 nov En: Libros - 4 comentarios
- Los animales a los que ella ayuda no están deprimidos. Al contrario, se sienten aliviados.
- Pues me parece excelente. Perdóname, hija, pero me cuesta un gran esfuerzo interesarme un poco por esta cuestión. Es admirable lo que tú haces, lo que hace ella, pero los defensores de los derechos y el bienestar de los animales a mí me parecen un poco como cierta clase de cristianos: todos tienen mucho brío, mucho ánimo, y tan buenas intenciones que al cabo de un rato a mí me entran ganas de irme por ahí y dedicarme al saqueo y al pillaje. O a dar patadas a un gato.
J.M. Coetzee, Desgracia

Ironíco, pero tal vez real, sobre todo por la apatia emocional que reina en estos días.
Buena tarde.
Imagino que si has resaltado esta frase es porque aún no has acabado el libro...
no, no lo he terminado, voy tomando notas sobre la marcha...
Yo también tomé bastantes notas antes de acabarlo, pero mola ver luego la evolución!
Ya me dirás cuando lo acabes.