A mi me gustaría no ser pesimista; pero lo soy, tanto por instinto como por experiencia. El uno se dirige en la encruzijada de dos caminos hacia la derecha y el otro hacia la izquierda. Si se encuentran ambos y son sinceros, reconocen que los dos han fallado. La vida y la inteligencia se van derrochando en empresas inútiles; pero cuando el hombre que las ha derrochado se encuentra con personas económicas y prudentes, ve que tampoco éstas han ganado la partida y que su éxito no vale gran cosa.

Desde la última vuelta del camino II - Pio Baroja