El secreto de aburrir está en contarlo todo. Por eso aquí se cuenta tan solo a medias, dejando una penumbra adrede (...).

Una vez ví un perro viejo, cansado y enfermo que ya solo tenía fuerzas para morir. Volví a casa a la carrera gritando que había visto un lobo. El invierno anterior, que había nevado mucho, se vieron huellas de lobos junto a casa, así que los mayores me creyeron y salieron con pistolas y escopetas a espantarlo. Cuango llegamos a esa planicie verde solo encontramos el cuerpo sangriento, medio comido, del perro que yo había visto.

Yo había creado aquellos lobos, aquellos dientes que habían rasgado a aquel pobre perro. La verdad también se inventa: la vida, se mire como se mire, es siempre una mentira más o menos bien contada.

Xuan Bello, Historia Universal de Paniceiros